No te digo que te amo, por que esa palabra la estoy guardando para el día que te pierda

lunes, 26 de diciembre de 2011

Uno

Abrió los ojos, con sumo cuidado para no sentir el sol directamente, había estado casi durmiendo mientras pensaba en lo que sucedía a su alrededor, en lo que hizo. Solo quería dejar de pensar, vaciar su mente de todo que no fuera ella, recordar solo su rostro, su sonrisa y nada mas, nada de lo que había hecho que se fuera, dejándolo tan solo.
Nunca se imagino que alguien pudiera llegar tan dentro de su corazón, al menos no dentro del de él, y que su alejamiento le causara tanto dolor y tristeza. No le dolía la soledad, estaba acostumbrado a ella, o el hecho de tener que empezar de nuevo esa búsqueda, entre tantas miles de chicas, de un nuevo amor, y eso era lo peor, que no sabia que era lo que le dolía.
Se sentía cansado, deprimido, triste, solo, con ganas inmensas de quedarse tirado en el piso donde estaba sin tener que moverse. Se quedo ahí tirado un tiempo indeterminado, solo deseando que la vida se resolviera sola. Las eternidades se sucedieron una tras otra mientras el veía sin ver y oía sin escuchar, tan vació de mente con de deseos.
Cuando al fin se decidió a levantarse, se encontró mas ligero y con un poco mas de ganas de seguir con su vida. Se movió con pereza por la estancia hacia donde se encontraba su ropa, decidiendo de antemano que ponerse, siempre memorizaba toda su ropa, así que solo necesitaba pensar que iba a hacer ese día en particular para saber que atuendo iría mas de acuerdo con lo que sucedería, solo que el día de hoy no sabia que hacer ni a donde iría, solo sabia que necesitaba salir de ese lugar que tantos recuerdos le traía.
Tal ves visitaría a ___, no eso era lo que no debía hacer, sabia que nunca dejaría de pensar en ella, pero no lo haría de manera consiente, si algún recuerdo entraba en su mente lo aceptaría, pero no dejaría que su mente volviera a ella. Al cine? No había nada que quisiera ver. Un café? Tal ves. Una librería? Si, eso seria lo mejor, conocía una librería que siempre le gustaba visitar y una cafetería donde siempre le gustaba estar, tranquila y sin mucho movimiento, en un segundo piso, justo arriba de otra librería que aunque no le gustaba a veces encontraba buenos libros ahí, donde daba el sol casi todo el día.
Durante el viaje todavía sentía el vació en su mente que le había dejado el estar tirado en el piso, veía los autos pasar a los lados y sentía la soledad del viajar solo, a su alrededor la gente mostraba toda la gama de emociones habidas, sabia que hacían ruido pero no lo percibía mas allá de fondo, no se sentía triste, se sentía diferente, como si toda la demás gente fuera diferente a él, no la gente no, él era diferente a todos las personas, había dejado de ser uno de ellos y se había convertido, en que? No lo sabia pero si sabia que era así.

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